26 julio 2005

Programadores de segunda clase

En su post más reciente, Hitting the high notes, Joel Spolsky ha metido la pata. Hasta la misma rabadilla. Y ojo, que hay cosas con las que estoy de acuerdo. Pero hay otras con las que no puedo más que estar furibundamente en desacuerdo. Traduzco lo más chirriante del artículo:


¿Podemos hablar en software acerca de alta calidad artística? "Quizás alguno sí lo sea", dices, "pero yo trabajo en cuentas de interfases de usuario para la industria de residuos médicos." Pues muy bien. Ésta es una conversación acerca de compañías de software, software de venta directa, donde el éxito o el fracaso de la compañía es un resultado directo de la calidad de su código.


Es decir, que si no trabajas haciendo la nueva versión de Office, o el ContaPlus, o el Mcaffe Antivirus; o cualquier otro software que se pueda comprar en el Corte Inglés, por ejemplo, importa mucho menos la calidad de tu código. Y ahí, entre otras cosas, es donde Mr. Spolsky está muy, pero que muy equivocado.

Y sigue:

Por desgracia, esto no se aplica realmente al desarrollo de software interno. El software interno, in-house pocas veces es lo bastante importante como para justificar el contratar a estrellas del rock. Nadie contrata a Dolly Parton para que cante en una boda. Esa es la razón por la cual las carreras más satisfactorias, si eres un desarrollador de software están en las compañías de software reales, no haciendo IT para algún banco.


Repudio absolutamente esta visión del mundo del software. Puede que quede muy bien en las fiestas decir "Soy el tío que programó MS Excel" o "Yo hice el WinZip". Es muy chulo y, quién sabe, en ciertos ambientes puede que sirva hasta para ligar. Pero ésa no debe ser la razón principal por la que uno deba estar en este mundillo. Si uno lo que quiere es ser famoso no se mete los manuales que nos metemos nosotros entre pecho y espalda, neh?

La nuestra, como los policías, debería ser una vocación de servicio. Y nunca, nunca, perder de vista al usuario final. Si el trabajo que hacemos en un banco, o en un ministerio, o en un video-club hace que las personas que trabajan en ese banco o en ese ministerio o en ese video-club hagan su trabajo más rápida o más eficientemente, hemos cumplido. Si logramos que un usuario haga los mismos procesos que hacía antes (o incluso más procesos que antes) con menos cantidad de esfuerzo por su parte, hemos cumplido. Si conseguimos que un usuario llegue a casa a tiempo gracias a nuestro software, hemos cumplido. Ése debería ser nuestro enfoque a la hora de crear software, y no el ser famosos en los foros, blogosferas, listas de correos y demás paridas que sólo importan a los geeks.

Por cierto, que dos de los bloggers a los que tengo sindicados ya han respondido, furibundamente, a Joel. Scott Reynolds y Phil Haaack.

PD.- Claro que Mr Spolsky sigue descalificándose en su artículo, al menos a mis ojos, debido a la desmedida admiración que le merece el iPod. Dice Mr. Spolsky:


O mira el iPod. No se puede cambiar la batería. Así que cuando la batería muere, mala suerte. Cómprate otro iPod. En realidad, Apple te lo cambia si se lo mandas a la fábrica, pero eso cuesta $65.95. Wowza.


¿Por qué no puedes cambiar la batería?

Mi teoría es que Apple no quiere dañar la por otro lado perfectamente suave y sin costuras superficie de su hermoso y sexy iPod con una de esas horribles cubiertas de batería [...] El iPod es [...] hermoso, como un suave canto rodado. Una cubierta de batería estropearía todo el efecto de piedra de río.

Apple hizo una decisión basándose en el estilo, de hecho, el iPod está repleto de decisiones que se basan en el estilo. Y el estilo no es algo que 100 programadores de Microsoft o 200 diseñadores industriales en la mal llamada Creative van a ser capaces de conseguir, porque no tienen a Jonathan Ive, y no hay muchos Jonathan Ives flotando por el aire.


Lo que viene a demostrar que Joel Spolsky es otro integrante del triste ejército de idiotas a los que les preocupa más el estilo que la funcionalidad. Me imagino a Mr. Spolsky comprándose un coche muy, pero que muy bonito pero al que no se le puede repostar gasolina en cuanto se agota el depósito que viene relleno de fábrica; y todo porque un diseñador muy, muy listo ha decidido que una tapa que acceda al depósito de gasolina desde la carrocería quedaría muy feo y estropearía el diseño del coche. Por favor.

7 Comments:

  • ¿Entonces si se te gasta la batería tienes que tirar el iPod a la basura?, esto sí que no lo sabía. La leche, se va a comprar un iPod quien yo me sé.

    By Blogger enhiro, at 7:40 p. m.  

  • No creo que sea cuando se te gasta. Supongo que se referirá a que cuando la batería se muera no podrás comprarte una batería nueva. Ya sabes, las baterías (como las de los móviles) tienen un ciclo de vida, y se empieza a notar que van a morir cuando tienes que cargarlas muy a menudo y la carga te dura muchísimo menos que cuando era nueva. Quiero creer que se referirá a eso...

    By Blogger CodeCruncher, at 11:22 p. m.  

  • Dices "La nuestra, como los policías, debería ser una vocación de servicio. Y nunca, nunca, perder de vista al usuario final.", y creo que tienes más razón que un santo, llevo 30 años en esto y siempre lo he creido así; desde el principio me jodían los tipos que decían que "el usuario" no sabía lo que quería, que era tonto, etc. el resultado eran programas que casi le daban más trabajo que ayuda.
    El otro tema que tratas, el de la estética vs. funcionalidad creo que tiene un origen similar al de arriba: Los mismos tíos que se creen los más listos (más, guays, más cool...) porque hacen las cosas más bonitas (más guays, más cool...) del mundo sin tener en cuenta al usuario. Entre los diseñadores de plazas de barrio abundan mucho estos tipos.

    By Anonymous Vicente Vega, at 8:26 a. m.  

  • Si, eso es lo que he entendido, me he expresado mal.

    By Blogger enhiro, at 9:09 a. m.  

  • yo he entendido todo lo contrario a lo q tu dices, quiza porq falta texto pero creo q esta criticando q el iPod no traiga para cambiar la bateria y explica el porq... pero en ningun momento encuentro q este a favor de q el iPod superponga el diseño a la funcionalidad... q a veces charly vamos de frente y con la cabeza agachada cuando olemos apple o linux...

    By Anonymous Anónimo, at 1:31 p. m.  

  • Totalmente de acuerdo colega...
    Un único comentario. Estoy HASTA LAS PELOTAS de usuarios finales a los que la funcionalidad les importa un carajo y solo buscan que quede "cool". Ejemplo de la vida real:
    Programador: ¿Qué te parece el funcionamiento? ¿es suficientemente rapido?
    Cliente: este boton no me gusta
    P: Ya, no te preocupes, eso se cambiará. Ahora es mas importante ver la funcionalidad.
    C: Pero... ¿Puede ser rojo?
    P: Si hombre si, pero no te preocupes en eso ahora
    C: Es que si no es rojo... ¡¡¡Queda feo de pelotas!!!
    P: Que si hombre que si, que lo ponemos rojo
    C: Es que verde... ¡¡¡Queda muy soso!!!

    Tengo comprobado empíricamente que cuanto mas alto en el organigrama del cliente esté el subnormal de turno, menos le importa el funcionamiento del soft, y mas le importa la apariencia (es directamente proporcional al cociente intelectual y a la cantidad de gomina que lleve).

    Por eso conviene reunirse para hacer el análisis con quién realmente lo vaya a usar, y normalmente no nos dejan...

    By Blogger C.D-G, at 3:03 p. m.  

  • A ese Anónimo que me conoce tan bien (quién eres?) decirle que es bien cierta y bien conocida mi reticencia inicial (cuando no mi directa animadversión) cuando oigo Linux o Apple. Concedido.

    Pero te aseguro que Spolsky está encantado de que al iPod no tenga una tapa para reemplazar la batería. En las partes que he citado yo a lo mejor no queda claro, pero léete el artículo original y lo verás...

    By Blogger CodeCruncher, at 5:50 p. m.  

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