22 julio 2005

Colaboración

He vuelto a encontrarme con uno de mis miedos ancestrales: Visual SourceSafe. ODIO este programa, me parece anti-intuitivo, inseguro, frágil, difícil de configurar y de mantener y se acerca mucho a la inteligencia artificial: hace lo que le sale de las narices.

Antes de entrar en mi empresa actual, tuve una época feliz en la que desarrollaba proyectos para dispositivos móviles. En medio de un grupo de desarrolladores en Java, la mía era la única máquina con .NET instalado y yo hacía de hombre orquesta: yo me lo guisaba, yo me lo comía. Todos los días antes de irme a mi casa, copiaba las carpetas de proyecto a un servidor como backup y santas y benditas pascuas. Antes de eso, en mi fugaz etapa como desarrollador Java utilizé CVS y a pesar de mi inicial reparo por lo desconocido, llegó a gustarme. En mi casa utilizo habitualmente Vault, de Source Gear que, a pesar de darme algún problema inicial de configuración ahora va como la seda. Cualquier cosa, cualquier cosa, antes que SourceSafe.

El caso es que ahora lo acabo de heredar en un proyecto, y no está la cosa como para ponerse a hacer experimentos con el control de código fuente, así que tendremos que quedarnos con él. Con más miedo que vergüenza, pero habrá que hacerle frente.

En casa, por cierto, utilizo otro control de código fuente: CVS. Instalé y configuré el TortoiseCVS, un excelente front-end para CVS que no tiene interfaz gráfico propio y se instala como extensión del Explorador de Windows, para poder bajarme código fuente de un proyecto de SourceForge que me interesaba (y que me maten ahora si recuerdo cuál era, demonios). Pude hacerlo sin mayores problemas gracias a esta guía de Phil Haack. Por cierto, que si instaláis Tortoise sólo para bajaros código fuente y no para colaborar activamente en un proyecto de SourceForge, no hace falta que instaléis el resto de programas que menciona en su guía para generar claves identificativas únicas.



Y aprovechando que hoy, 22 de julio de 2005, este modesto blog cumple su primer añito, me hago una solemne promesa que no tardaré en ignorar: mirar en qué proyecto de .NET en SourceForge puedo colarme y colaborar. Hay una cosa que me encanta de la comunidad .NET y que creo que ya he mencionado en alguna ocasión: cómo nos hemos puesto las pilas (y me incluyo porque programo en .NET, no porque yo me haya puesto las pilas) y nos hemos lanzado a crear proyectos Open Source para nuestra herramienta de desarrollo favorita, copiando el espíritu Java de crear herramientas Open Source de calidad comercial para los demás programadores. Creo que este tipo de iniciativas son claves para un sano desarrollo de .NET, tanto o más que las iniciativas que la propia Microsoft lance. Y todos, en la medida de lo posible, deberíamos intentar aportar nuestro granito de arena.