19 marzo 2005

San Patricio

Recientemente vi la excelente Million dollar baby de Clint Eastwood. Una frase me llamó poderosamente la atención: Todo el mundo es irlandés, o quiere serlo. Como todas las generalizaciones, no es cierta; pero lo que sí es cierto es que lo irlandés (o la imagen tópica que tenemos de ellos) triunfa en todo el mundo.

Viene esta pequeña introducción al hecho de que, personalmente, llevo celebrando el Día de San Patricio desde hace más de diez años, sin faltar ni uno. De joven, cuando bebía, era otra excusa más para emborracharme a conciencia; ahora que no bebo es la única noche del año en la que hago una excepción y trago un par de cervezas. O cuatro.

Excepto el pasado diecisiete. Este año el día de San Patricio se me ha olvidado por completo. Llegué a casa del trabajo a eso de las diez de la noche y recibí una llamada de un amigo del alma cuando me estaba desvistiendo:

¿Sabes dónde estoy?
Pues no...
En La Media Pinta...
Ah, pues muy bien...
¿Pero es que no sabes qué día es hoy?
Coño, pues jueves, ¿no?
Joder, es diecisiete! Es San Patricio!!!


Debería decir que me volví a vestir corriendo y fui al bar a toda leche a beberme aunque fuera una Murphy's en honor al Santo, pero estaba demasiado cansado. Me tuve que conformar con volver a ver El hombre tranquilo en mi casita.

Lo que me jode no es el hecho de no haber celebrado San Patricio: es un día como cualquier otro. Lo que me revienta las tripas es el hecho de haberme olvidado. Estoy ultimamente tan enfocado en el trabajo, y tengo tanto, que ni siquiera me acordé. Puñetero trabajo...

En fin, para terminar una nota positiva. Supongo que más de uno de los que me leéis habréis visto El guerrero número 13, la entretenida película de John McTiernan con Antonio Banderas y 12 vikingos. Hay una escena en la película en la que McTiernan, con la finura que demuestra en los primeros minutos de La caza del Octubre Rojo, muestra cómo el personaje musulmán de Banderas aprende a hablar el idioma de los vikingos a base de escucharles mucho. Al principio no les entiende nada, luego comienza a entender palabras sueltas, luego frases casi completas y al final aprende(*). Pues empiezo a sentirme así en mi trabajo: empiezo a entender un poco cosas sueltas de J2EE, comienzo a comprender la estructura del framework particular que utilizamos en mi empresa y empiezo a producir mi parte de código a una velocidad más o menos razonable. Ya iba siendo hora.

(*) Sí, ya sé que en la vida real ese método no funcionaría; pero en la película queda muy bien.

1 Comments:

  • Hay que relajarse de vez en cuando y nada mejor que cualquier excusa para irse de pintas. Te perdiste el monísimo gorro diferente cada año. Sólo puedo decirte: interesante blog, diseño agradable y ¡ánimo con el trabajo! Te he fichado, ya estás sindicado ;)

    By Anonymous Gellar, at 5:10 p. m.  

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