15 diciembre 2004

Instalaciones

Antes utilizaba el excelente Wise Installer para instalar mis aplicaciones, tanto las que hacía en plan freelance como las que hacía para mis distintos jefes. Me gustó tanto que me hizo olvidar el muy mejorable (aunque en honor a la verdad hace mucho que no lo uso, así que no sé que tal será ahora) Install Shield.

Pero Visual Studio 2003 me ha hecho olvidar ambas herramientas. El procedimiento que utilizo ahora de forma habitual cuando programo una aplicación Windows Forms es crear una solución con dos proyectos: uno para el programa en sí, y otro proyecto para la instalación del primero. VS 2003 detecta perfectamente las dependencias (por lo menos, esa ha sido mi experiencia hasta ahora) de Crystal Reports y demás inmundicias y las agrega al proyecto de instalación sin mayores problemas.

A santo de esto, viene muy a mano el siguiente white paper de Microsoft: Using Visual Studio .NET to Redistribute the .NET Framework, o cómo asegurarnos de incluir el .NET framework en nuestros instaladores, por si acaso la máquina cliente no dispone de él.