13 septiembre 2004

Soltura

Resulta que hoy me ha tocado ir a un antiguo cliente. Bueno, tampoco es que sea precisamente prehistórico, estuve en este cliente desde el pasado marzo hasta el pasado junio; pero es que con el cambio de paradigma, las vacaciones y todo lo demás me parece que hace unos mil años que había puesto el pie en sus oficinas.

Y es que fue mi primer (y hasta ahora único, o por lo menos el único oficial (léase pagado)) proyecto en C#. He tenido que ir hoy a preparar el CD de instalación y a modificar una rutina de migración de datos para mañana instalar en las oficinas del cliente final en Barcelona. Por cierto, mañana no creo que pueda postear por hallarme en la Ciudad Condal pues supongo que para gran parte del día.

Y el título del post viene a cuento de lo muy a gusto que me he encontrado picando código C# y manejando el IDE de Visual Studio 2003 después de casi dos semanas de Java a pelo con Notepad y consola de comandos.

¡Ah! ¡Qué gozada!

Eso de apretar simultáneamente MAYÚS+CTRL+B para compilar, ese F5 para ejecutar, esos mensajes de error verborreicos, ese depurador de código paso a paso; en fin, la leche.

Pero me acabo de darme cuenta de que, al paso que voy, tendré que renombrar este blog: en lugar de Picacódigos debería llamarme la viejecita quejumbrosa. Se acabó. Éste es el último post en el que me quejo de mi suerte, ea.

Eso sí, no será el último (ni mucho menos) en el que compararé C# con Java.